Situación de mercado
Semana nuevamente poco activa en lo que a recolección se refiere. Si bien en los primeros días se ha podido trabajar con cierta normalidad, desde el jueves 22 de enero la recolección se ha visto de nuevo paralizada de forma casi generalizada en las principales zonas productoras.
Tal y como ya señalábamos en el informe anterior, mientras esta situación se mantenga, los precios tienden a permanecer estables, sin movimientos significativos ni al alza ni a la baja. En este contexto, los vírgenes extra se mantienen en torno a 4,20 €/kg, los aceites finos bien de etílicos en niveles cercanos a 4,00 €/kg, y aquellos con algún ligero defecto alrededor de 3,80 €/kg.
Los lampantes comienzan a aparecer con mayor presencia en las ofertas de venta, cerrándose operaciones entre 3,55 y 3,60 €/kg, en función de su calidad analítica. En definitiva, se repiten prácticamente los mismos precios que la semana anterior.
Evolución de precios
Si se cumplen las previsiones de lluvias que muestran las distintas fuentes consultadas, podríamos enfrentarnos a un nuevo parón de recolección de hasta 15 días consecutivos. Esta circunstancia provocaría que la campaña se alargase hasta bien entrado el mes de febrero y que, en algunas zonas de nuestra geografía, se vean aún tajos activos en marzo.
Ante este escenario, lo más probable es que se mantenga la actual línea de precios, con escaso margen para correcciones a la baja, ya que la oferta permanecerá contenida y la demanda irá absorbiendo de forma gradual el aceite que vaya saliendo al mercado. Como ya hemos venido indicando, las variaciones significativas de precios, tanto al alza como a la baja, deberían producirse una vez se conozcan cifras más definitivas de producción. Mientras no se avance de forma clara en la recolección, será difícil disponer de una visión más concreta sobre el volumen final de la campaña.
Donde sí podría apreciarse algún ajuste adicional es en los lampantes, ya que, si la oferta comienza a fluir con mayor regularidad, estos podrían experimentar ligeras bajadas. Conviene recordar que esta calidad será, en líneas generales, la que vaya apareciendo con mayor frecuencia en las almazaras desde ahora hasta el final de la campaña.
Resumen
“Nunca llueve a gusto de todos” es, probablemente, la expresión que mejor define el momento actual. Por un lado, el agricultor desearía avanzar en la recolección y que las lluvias remitieran durante los próximos 20–25 días. Por otro, el olivar recibe estas precipitaciones con alivio, al permitir la acumulación de reservas hídricas de cara a la próxima campaña y reducir el riesgo de un estrés hídrico tan acusado como el sufrido en veranos anteriores.
A ello se suma la evolución positiva de las reservas de agua en los embalses, que ven cómo sus niveles continúan aumentando, un factor clave para el conjunto del sector.
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