Tal y como veníamos advirtiendo, mientras la recolección continúe alargándose por las paradas provocadas por la lluvia, los precios tenderán a mantenerse estables. Y, efectivamente, el mercado se sitúa prácticamente en niveles similares a los de la semana pasada.

En estos momentos, los vírgenes extra de calidad se mueven en torno a 4,20 €/kg, los aceites sin defecto en torno a 4,00 €/kg, y los aceites producidos en el día alrededor de 3,80 €/kg. Comienzan también a aparecer los lampantes, con ofertas aún mínimas pero ya existentes en niveles próximos a 3,60 €/kg.

En cuanto a la demanda, se observa una mayor actividad en todas las categorías por parte de los compradores nacionales. Los compradores internacionales siguen entrando con timidez, aunque ya muestran interés por posicionarse en partidas con retiradas previstas entre febrero y mayo.

Evolución de precios

Por el momento, el vendedor mantiene una postura más asentada, especialmente tras conocer las cifras publicadas por la administración el pasado martes. Se percibe firmeza en los precios de venta y, en general, no existe prisa por vender aceite hasta que se clarifique con mayor precisión cuál será finalmente la producción de la campaña.

En el caso de Jaén, continúa observándose una bajada de producción en torno al 30 % respecto a la campaña anterior. No obstante, hay que tener en cuenta que, debido a festivos y lluvias, se ha trabajado aproximadamente 20 días, por lo que resulta clave analizar el cuadro de existencias para orientar decisiones en las próximas semanas.

Existencias en el mercado

El pasado 12 de enero se publicaron las estadísticas correspondientes al mes de diciembre de 2025, que reflejan una producción de 416.500 toneladas de aceite en ese periodo. Con ello, el acumulado desde octubre a diciembre alcanza aproximadamente 716.000 toneladas, una cifra superior a la que muchos agentes manejaban como probable, ya que se barajaba una horquilla de 650.000–700.000 toneladas como máximo.

Las almazaras continúan llenándose, acumulando en bodegas unas 551.000 toneladas de aceite de oliva. Por su parte, los envasadores se mantienen cautos: siguen esperando posibles ajustes a la baja y, por el momento, sus existencias rondan las 161.000 toneladas.

En cuanto a las salidas, el mes de diciembre registró 92.500 toneladas, un dato positivo si se considera que tradicionalmente es un mes más corto en operativa por festivos y logística. Además, sumando importaciones, las salidas podrían aproximarse al entorno de las 100.000 toneladas.

Un dato significativo: punto de partida para 2026

Como dato relevante, a 31/12/25 se observa prácticamente la misma cifra entre:

  • producción acumulada: 716.000 toneladas

  • existencias (almazaras + envasadores): 715.000 toneladas

Esto sugiere que el aceite de la campaña anterior ha quedado prácticamente absorbido y que se parte de un escenario muy cercano al “punto cero” a partir del 01/01/2026, desde donde habrá que valorar la comercialización y la producción de enero, febrero y parte de marzo.

Bajo este panorama, el mercado presenta estimaciones divergentes: algunos productores contemplan que la campaña pueda situarse por encima de 1.300.000 toneladas, mientras que otros consideran 1.200.000 toneladas como techo probable.

Lluvias: un factor positivo para el olivar

La lluvia continúa siendo protagonista. Durante el mes de diciembre se han recogido en estas zonas en torno a 110 litros/m² y, hasta el 31/12/25, el año pluviométrico (de septiembre a diciembre) podría situarse ya alrededor de 320 litros/m².

Desde un punto de vista agronómico, estos datos deben valorarse de forma positiva: que las lluvias continúen durante el invierno y que sea la primavera la que consolide el aporte hídrico será un factor clave para asegurar una buena evolución del olivar de cara a la próxima campaña.

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